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Keywords:

  • biodiversity conservation;
  • Endangered Species Act;
  • federal–tribal trust responsibilities;
  • indigenous lands;
  • indigenous peoples;
  • Secretarial Order 3206
  • acta de Especies en Peligro;
  • conservación de la biodiversidad;
  • indígenas;
  • Orden Secretarial 3206;
  • tierras indígenas;
  • responsabilidades de la coalición federal-tribal

Abstract: Indigenous people inhabit approximately 85% of areas designated for biodiversity conservation worldwide. They also continue to struggle for recognition and preservation of cultural identities, lifestyles, and livelihoods—a struggle contingent on control and protection of traditional lands and associated natural resources (hereafter, self-determination). Indigenous lands and the biodiversity they support are increasingly threatened because of human population growth and per capita consumption. Application of the Endangered Species Act (ESA) to tribal lands in the United States provides a rich example of the articulation between biodiversity conservation and indigenous peoples' struggle for self-determination. We found a paradoxical relationship whereby tribal governments are simultaneously and contradictorily sovereign nations; yet their communities depend on the U.S. government for protection through the federal-trust doctrine. The unique legal status of tribal lands, their importance for conserving federally protected species, and federal environmental regulations' failure to define applicability to tribal lands creates conflict between tribal sovereignty, self-determination, and constitutional authority. We reviewed Secretarial Order 3206, the U.S. policy on “American Indian tribal rights, federal–tribal trust responsibilities, and the ESA,” and evaluated how it influences ESA implementation on tribal lands. We found improved biodiversity conservation and tribal self-determination requires revision of the fiduciary relationship between the federal government and the tribes to establish clear, legal definitions regarding land rights, applicability of environmental laws, and financial responsibilities. Such actions will allow provision of adequate funding and training to tribal leaders and resource managers, government agency personnel responsible for biodiversity conservation and land management, and environmental policy makers. Increased capacity, cooperation, and knowledge transfer among tribes and conservationists will improve biodiversity conservation and indigenous self-determination.

Resumen: A nivel mundial, comunidades indígenas habitan aproximadamente 85% de las áreas designadas para la conservación. También continúan luchando por el reconocimiento y preservación de sus identidades culturales, estilos y formas de vida – una lucha contingente sobre el control de tierras tradicionales y los recursos naturales asociados (en lo sucesivo, autodeterminación). Los terrenos indígenas y la biodiversidad que sostienen están amenazados por el crecimiento de la población humana y el consumo per cápita. La aplicación del Acta de Especies en Peligro (AEP) a tierras indígenas en los Estados Unidos es un buen ejemplo de la articulación entre la conservación de la biodiversidad y la lucha de los pueblos indígenas por su autodeterminación. Encontramos una relación paradójica por medio de la cual los gobiernos tribales son naciones soberanas simultánea y contradictoriamente, no obstante sus comunidades dependen del gobierno de E. U. A. para protección mediante la doctrina de la coalición federal. El estatus legal único de las tierras tribales, su importancia para la conservación de especies protegidas federalmente, el fracaso de las regulaciones ambientales federales para definir su aplicabilidad a tierras tribales crea un conflicto entre la soberanía tribal, la autodeterminación y la autoridad constitucional. Revisamos la Orden Secretarial 3206, la política de E. U. A. sobre “los Derechos Tribales de Indígenas Americanos, las responsabilidades de la coalición federal-tribal y el AEP,” y evaluamos cómo influye en la implementación de AEP en tierras tribales. Encontramos que la mejoría en la conservación de la biodiversidad y la autodeterminación tribal requiere la revisión de las relaciones fiduciarias entre el gobierno federal y las tribus para el establecimiento de definiciones claras y legales en relación con los derechos territoriales, la aplicabilidad de las leyes ambientales y las responsabilidades financieras. Tales acciones permitirán la asignación de financiamiento adecuado y capacitación para líderes tribales, manejadores de recursos, personal de agencias de gobierno responsables de la conservación de la biodiversidad y la gestión de tierras y políticos. La mayor capacitación, cooperación y transferencia de conocimiento entre tribus y conservacionistas mejorará la conservación de la biodiversidad y la autodeterminación indígena.