SEARCH

SEARCH BY CITATION

Keywords:

  • dry forests;
  • fuel treatments;
  • high-severity fire;
  • Northern Spotted Owl;
  • Strix occidentalis caurina;
  • wildfire
  • bosques secos;
  • fuego de alta severidad;
  • fuego no controlado;
  • Strix occidentalis caurina;
  • tratamientos de combustible

Abstract: The U.S. Fish and Wildlife Service's recent recovery plan for one of the most carefully watched threatened species worldwide, the Northern Spotted Owl (Strix occidentalis caurina), recommended a major departure in conservation strategies in the northwestern United States. Due to concern about fire, the plan would switch from a reserve to a no-reserve strategy in up to 52% of the owl's range. Fuel treatments (e.g., thinning) at regular intervals also would occur on up to 65–70% of dry forests in this area. Estimations of fire risk, however, were based on less than a decade of data and an anecdotal assessment of a single, large fire. We found that decadal data are inherently too short, given infrequent large fires, to accurately predict fire risk and trends. Rates of high-severity fire, based on remote-sensing data, are far lower than reported in the plan and in comparison with the rate of old-forest recruitment. In addition, over a 22-year period, there has been no increase in the proportion of high-severity fire. Our findings refute the key conclusions of the plan that are the basis for major changes in conservation strategies for the Spotted Owl. The best available science is needed to address these strategies in an adaptive-management framework. From the standpoint of fire risk, there appears to be ample time for research on fire and proposed treatment effects on Spotted Owls before designing extensive management actions or eliminating reserves.

Resumen: El reciente plan de recuperación del Servicio de Pesca y Vida Silvestre de E. U. A. para una de especies amenazadas más cuidadosamente observada en el mundo, Strix occidentalis caurina, recomendó una desviación importante en las estrategias de conservación en el noroeste de Estados Unidos. Debido a la preocupación por el fuego, el plan cambiaría de una estrategia de reservas a una estrategia sin reservas hasta en 52% de la distribución del búho. Los tratamientos de combustible (e.g., aclareo) a intervalos regulares también ocurrirían hasta en 65–70% de los bosques secos de esta área. Sin embargo, las estimaciones del riesgo de fuego se basaron en datos de menos de una década y una evaluación anecdótica de un incendio de gran extensión. Encontramos que los datos son inherentemente cortos, debido a pocos incendios extensos, para predecir los riesgos y tendencias del fuego con precisión. Las tasas de fuego de alta severidad, basadas en datos de percepción remota, son mucho más bajas que lo reportado en el plan y en comparación con la tasa de reclutamiento de bosques maduros. Adicionalmente, a lo largo de 22 años, no ha habido incremento en la proporción de fuego de alta severidad. Nuestros resultados refutan las conclusiones principales del plan que son la base para los cambios mayores en las estrategias para S. o. caurina. Se requiere la mejor ciencia disponible para atender estas estrategias en un marco de manejo adaptativo. Desde el punto de vista del riesgo de fuego, parece hacer suficiente tiempo para investigar sobre los efectos del fuego y los tratamientos propuestos sobre S. o. caurina antes de diseñar acciones de manejo extensivas o eliminar reservas.