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Keywords:

  • conservation management;
  • endangered species;
  • illegal natural resource use;
  • law enforcement;
  • poaching;
  • protected areas;
  • violation rates
  • áreas protegidas;
  • cacería furtiva;
  • cumplimiento de la ley;
  • especies amenazadas;
  • gestión de la conservación;
  • tasas de violación;
  • uso ilegal de recursos naturales

Abstract: Illegal use of natural resources is a threat to biodiversity globally, but research on illegal activities has methodological challenges. We examined 100 studies that empirically identify targeted resources, techniques used to procure resources illegally, locations of illegal activities, characteristics of typical violators, incentives driving illegal use of resources, magnitude of the problem of illegal use (e.g., quantities used), or frequency of illegal activity. We based our evaluation of the methods used in these studies on their ability to provide these empirical data, relative labor demands, training and technology requirements, and levels of uncontrollable bias. We evaluated eight different methods: law-enforcement records, indirect observation, self-reporting, direct observation, direct questioning, randomized response technique (a survey method designed to improve accuracy of responses to sensitive questions), forensics, and modeling. Different situations favored different methods, each with distinct advantages and limitations. Six context-specific factors—location of resource use (in situ vs. ex situ), budget, technology and training capacity, ease of detection of illegal activity, scope of illegal activity (limited vs. widespread), and researchers’ willingness to accept bias in results—help narrow the choice of methods. Several methodological concerns applied to any study of illegal resource use: regular monitoring can detect trends; modeling can incorporate sampling error and data uncertainties; researchers must manage levels of bias that vary between methods; triangulation of results from multiple methods can improve accuracy. No method is a panacea, but a combination of techniques can help address the lack of data on illegal activity. Researchers empirically compared results from different methods in only four studies, and no one has compared more than two methods simultaneously. Conservation would benefit from more research focused on: methods comparisons that include cost effectiveness, time efficiency, and statistical rigor; unique applications of the eight techniques currently in use; and testing of new methods.

Resumen: El uso ilegal de recursos naturales es una amenaza global para la biodiversidad, pero la investigación sobre actividades ilegales tiene retos metodológicos. Examinamos 100 estudios que identifican empíricamente los recursos utilizados, las técnicas usadas para la procuración ilegal de recursos, las localidades con actividades ilegales, las características de los violadores típicos, los incentivos que guían el uso ilegal de recursos, la magnitud del problema del uso ilegal (e.g., cantidades utilizadas) o la frecuencia de la actividad ilegal. Basamos nuestra evaluación de los métodos usados en estos estudios en su capacidad para proporcionar datos empíricos, las demandas relativas de trabajo, los requerimientos de capacitación y tecnología y los niveles de sesgo incontrolable. Evaluamos ocho métodos diferentes: registros de cumplimiento de la ley, observación indirecta, observación directa, cuestionamiento directo, técnica de respuesta aleatoria (un método de muestreo diseñado para mejorar la precisión de respuestas a preguntas sensibles), argumentación y modelado. Diferentes situaciones favorecieron a diferentes métodos, cada uno con ventajas y limitaciones distintas. Seis factores específicos del contexto—localización del uso del recurso (in situ vs. ex situ), presupuesto, capacidad tecnológica y de adiestramiento, facilidad de detección de actividades ilegales, alcance de la actividad ilegal (limitado vs. extendido) y la disponibilidad de los investigadores para aceptar sesgos en los resultados—ayudan a reducir la elección de métodos. Varias preocupaciones metodológicas aplicadas a cualquier estudio del uso ilegal de recursos: el monitoreo regular puede detectar tendencias, el modelado puede incorporar error de muestreo e incertidumbre en los datos; los investigadores deben manejar niveles de sesgo que varían entre métodos; la triangulación de resultados de múltiples métodos puede mejorar la precisión. Ningún método es una panacea, pero una combinación de técnicas puede abordar la carencia de datos sobre actividades ilegales. Los investigadores compararon empíricamente los resultados de diferentes métodos en solo cuatro estudios, y ninguno ha comparado más de dos métodos simultáneamente. La conservación se beneficiaría de más investigación sobre: comparaciones de métodos que incluyan relación costo-beneficio, eficiencia de tiempo y rigor estadístico; aplicación de las ocho técnicas en uso actualmente; y experimentación de métodos nuevos.