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Keywords:

  • climate change;
  • greenhouse effect;
  • radiative forcing;
  • feedbacks;
  • climate sensitivity
  • cambio climático;
  • coerción radiante;
  • efecto de invernadero;
  • retroalimentaciones;
  • sensibilidad climática

Abstract: The Earth's atmosphere has a natural greenhouse effect, without which the global mean surface temperature would be about 33 °C lower and life would not be possible. Human activities have increased atmospheric concentrations of carbon dioxide, methane, and other gases in trace amounts. This has enhanced the greenhouse effect, resulting in surface warming. Were it not for the partly offsetting effects of increased aerosol concentrations, the increase in global mean surface temperature over the past 100 years would be larger than observed. Continued surface warming through the 21st century is inevitable and will likely have widespread ecological impacts. The magnitude and rate of warming for the global average will be largely dictated by the strength and direction of climate feedbacks, thermal inertia of the oceans, the rate of greenhouse gas emissions, and aerosol concentrations. Because of regional expressions of climate feedbacks, changes in atmospheric circulation, and a suite of other factors, the magnitude and rate of warming and changes in other key climate elements, such as precipitation, will not be uniform across the planet. For example, due to loss of its floating sea-ice cover, the Arctic will warm the most.

Resumen: La atmósfera de la Tierra tiene un efecto de invernadero natural, sin el cual la temperatura superficial global promedio sería aproximadamente 33 °C menos y la vida no sería posible. Las actividades humanas han incrementado las concentraciones atmosféricas de bióxido de carbono, metano y otros gases en cantidades traza. Esto ha intensificado el efecto de invernadero, lo que ha resultado en el calentamiento de la superficie. De no ser por los efectos parcialmente compensatorios del incremento de las concentraciones de aerosoles, el incremento en la temperatura superficial global promedio en los últimos 100 años sería mayor que la observada. El calentamiento superficial continuará inevitablemente en el siglo 21 y es muy probable que tenga impactos ecológicos generalizados. La magnitud y tasa de calentamiento del promedio global será determinado principalmente por la fuerza y dirección de las retroalimentaciones climáticas, la inercia térmica de los océanos, la tasa de emisiones de gases de invernadero y las concentraciones de aerosoles. La magnitud y tasa de calentamiento y cambios en otros elementos climáticos clave, como la precipitación, no será uniforme en todo el planeta debido a las expresiones regionales de las retroalimentaciones climáticas, los cambios en la circulación atmosférica y un conjunto de otros factores. Por ejemplo, el Ártico tendrá un mayor incremento de temperatura debido a la pérdida de su cubierta de hielo flotante.