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Keywords:

  • conservation management;
  • decision theory;
  • dodo;
  • ivory-billed woodpecker;
  • mountain pygmy-possum;
  • optimal monitoring;
  • risk analysis;
  • uncertainty
  • análisis de riesgo;
  • Burramys parvus;
  • Campephilus principalis principalis;
  • dodo;
  • incertidumbre;
  • manejo de conservación;
  • monitoreo óptimo;
  • teoría de decisiones

Abstract: Statements of extinction will always be uncertain because of imperfect detection of species in the wild. Two errors can be made when declaring a species extinct. Extinction can be declared prematurely, with a resulting loss of protection and management intervention. Alternatively, limited conservation resources can be wasted attempting to protect a species that no longer exists. Rather than setting an arbitrary level of certainty at which to declare extinction, we argue that the decision must trade off the expected costs of both errors. Optimal decisions depend on the cost of continued intervention, the probability the species is extant, and the estimated value of management (the benefit of management times the value of the species). We illustrated our approach with three examples: the Dodo (Raphus cucullatus), the Ivory-billed Woodpecker (U.S. subspecies Campephilus principalis principalis), and the mountain pygmy-possum (Burramys parvus). The dodo was extremely unlikely to be extant, so managing and monitoring for it today would not be cost-effective unless the value of management was extremely high. The probability the Ivory-billed woodpecker is extant depended on whether recent controversial sightings were accepted. Without the recent controversial sightings, it was optimal to declare extinction of the species in 1965 at the latest. Accepting the recent controversial sightings, it was optimal to continue monitoring and managing until 2032 at the latest. The mountain pygmy-possum is currently extant, with a rapidly declining sighting rate. It was optimal to conduct as many as 66 surveys without sighting before declaring the species extinct. The probability of persistence remained high even after many surveys without sighting because it was difficult to determine whether the species was extinct or undetected. If the value of management is high enough, continued intervention can be cost-effective even if the species is likely to be extinct.

ResumenLas declaraciones de extinción siempre serán inciertas debido a la detección imperfecta de especies en su medio. Se pueden cometer dos errores al declarar extinta a una especie. La extinción puede ser declarada prematuramente, con la consiguiente pérdida de protección e intervenciones de manejo. Alternativamente, los recursos limitados para la conservación pueden ser desperdiciados intentando proteger a una especie que ya no existe. En lugar de fijar un nivel arbitrario de certidumbre para declarar la extinción, argumentamos que la decisión debe considerar los costos esperados de ambos errores. Las decisiones óptimas dependen del costo de la intervención continua, la probabilidad de que la especie exista y el valor estimado del manejo (el beneficio del manejo multiplicado por el valor de la especie). Ilustramos nuestro método con tres ejemplos: el dodo (Raphus cucullatus), Campephilus principalis principalis, y Burramys parvus. Es extremadamente improbable que el dodo exista, así que su manejo y monitoreo no sería rentable a menos que el valor del manejo fuera extremadamente alto. La probabilidad de que C. p. principalis exista dependió de la aceptación de los controversiales avistamientos recientes. Sin los controversiales avistamientos recientes, fue óptimo declarar extinta a la especie en 1965 a más tardar. Aceptando los controversiales avistamientos recientes, fue óptimo continuar monitoreando y manejando hasta 2032. Burramys parvus existe actualmente, con una tasa de avistamiento en rápida declinación. Fue óptimo realizar hasta 66 muestreos sin avistamientos antes de declarar extinta a la especie. La probabilidad de persistencia permaneció alta aun después de muchos muestreos sin avistamiento porque fue difícil determinar sí la especie estaba extinta o no detectada. Si el valor de manejo es lo suficientemente alto, la intervención continua puede ser rentable aun si la especie probablemente está extinta.