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Keywords:

  • Acanthodactylus beershebensis;
  • afforestation;
  • dispersal;
  • habitat selection;
  • population decline;
  • shrike;
  • structural complexity;
  • survival
  • Acanthodactylus beershebensis;
  • alcaudón;
  • complejidad estructural;
  • declinación poblacional;
  • dispersión;
  • selección de hábitat;
  • reforestación;
  • supervivencia

Abstract: Anthropogenic habitat perturbation is a major cause of population decline. A standard practice managers use to protect populations is to leave portions of natural habitat intact. We describe a case study in which, despite the use of this practice, the critically endangered lizard Acanthodactylus beershebensis was locally extirpated from both manipulated and natural patches within a mosaic landscape of an afforestation project. We hypothesized that increased structural complexity in planted patches favors avian predator activity and makes these patches less suitable for lizards due to a heightened risk of predation. Spatial rarity of natural perches (e.g., trees) in arid scrublands may hinder the ability of desert lizards to associate perches with low-quality habitat, turning planted patches into ecological traps for such species. We erected artificial trees in a structurally simple arid habitat (similar to the way trees were planted in the afforestation project) and compared lizard population dynamics in plots with these structures and without. Survival of lizards in the plots with artificial trees was lower than survival in plots without artificial trees. Hatchlings dispersed into plots with artificial trees in a manner that indicated they perceived the quality of these plots as similar to the surrounding, unmanipulated landscape. Our results showed that local anthropogenic changes in habitat structure that seem relatively harmless may have a considerable negative effect beyond the immediate area of the perturbation because the disturbed habitat may become an ecological trap.

Resumen: La perturbación antropogénica de hábitat es una causa mayor de la declinación de poblaciones. Una práctica estándar que utilizan los manejadores para proteger poblaciones es dejar intacto porciones de hábitat natural. Describimos un estudio de caso en el que, no obstante el uso de esta práctica, la lagartija Acanthodactylus beershebensis, en peligro crítico, fue extirpada localmente tanto de parches manipulados como naturales en un mosaico paisajístico de un proyecto de reforestación. Nuestra hipótesis fue que el incremento en la complejidad estructural en parches sembrados favorece la actividad de aves depredadoras y hace que estos parches sean menos favorables para lagartijas debido a un alto riesgo de depredación. La rareza espacial de perchas naturales (e.g., árboles) en matorrales áridos puede limitar la habilidad de las lagartijas de desierto para asociar las perchas con hábitat de baja calidad, y los árboles sembrados pueden crear trampas ecológicas para tales especies. Erigimos árboles artificiales en un hábitat árido estructuralmente simple (similar a la manera en los árboles fueron sembrados en el proyecto de reforestación) y comparamos la dinámica de las poblaciones de lagartijas en parcelas con y sin estas estructuras. La supervivencia de lagartijas en las parcelas con árboles artificiales fue menor que la supervivencia en parcelas sin árboles artificiales. Los juveniles se dispersaron hacia parcelas con árboles artificiales en una forma que indicó que percibieron que la calidad del área era similar al paisaje circundante no manipulado. Nuestros resultados mostraron que los cambios antropogénicos locales en la estructura del hábitat que parecen relativamente inocuos pueden tener un considerable efecto negativo más allá del área inmediata de la perturbación porque el hábitat perturbado puede convertirse en una trampa ecológica.