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Keywords:

  • conservation education;
  • early detection;
  • invasive plants;
  • monitoring;
  • rapid response
  • educación para la conservación;
  • monitoreo;
  • plantas invasoras;
  • respuesta rápida de detección temprana

Abstract: Citizen-science programs are often touted as useful for advancing conservation literacy, scientific knowledge, and increasing scientific-reasoning skills among the public. Guidelines for collaboration among scientists and the public are lacking and the extent to which these citizen-science initiatives change behavior is relatively unstudied. Over two years, we studied 82 participants in a three-day program that included education about non-native invasive plants and collection of data on the occurrence of those plants. Volunteers were given background knowledge about invasive plant ecology and trained on a specific protocol for collecting invasive plant data. They then collected data and later gathered as a group to analyze data and discuss responsible environmental behavior with respect to invasive plants. We tested whether participants without experience in plant identification and with little knowledge of invasive plants increased their knowledge of invasive species ecology, participation increased knowledge of scientific methods, and participation affected behavior. Knowledge of invasive plants increased on average 24%, but participation was insufficient to increase understanding of how scientific research is conducted. Participants reported increased ability to recognize invasive plants and increased awareness of effects of invasive plants on the environment, but this translated into little change in behavior regarding invasive plants. Potential conflicts between scientific goals, educational goals, and the motivation of participants must be considered during program design.

Resumen: Los programas de ciencia-ciudadana a menudo son vendidos como útiles para que el público avance en sus conocimientos sobre conservación, en su conocimiento científico y en el incremento de las habilidades de razonamiento científico. No existen directrices para la colaboración entre científicos y el público y casi no se ha estudiado el grado en que estas iniciativas ciudadanos-ciencia cambian el comportamiento. Durante dos años estudiamos a 82 participantes en un programa de 3 días que incluía educación sobre plantas invasoras no nativas y la recolección de datos sobre la ocurrencia de estas plantas. A los voluntarios se les proporcionó conocimiento básico sobre la ecología de plantas invasoras y fueron entrenados en un protocolo específico para la recolección de datos de plantas invasoras. Posteriormente recolectaron datos y se reunieron para analizarlos y discutir sobre comportamiento ambiental responsable en relación con plantas invasoras. Probamos si los participantes sin experiencia en la identificación de plantas y con poco conocimiento de plantas invasoras incrementaron su conocimiento de ecología de especies invasoras, si la participación incrementó su conocimiento de métodos científicos y si la participación afectó su comportamiento. El conocimiento de plantas invasoras incrementó 24% en promedio, pero la participación no fue suficiente para incrementar el entendimiento de cómo se lleva a cabo la investigación científica. Los participantes reportaron incremento en su habilidad para reconocer plantas invasoras e incremento en la conciencia sobre el efecto de las plantas invasoras sobre el ambiente, pero esto se tradujo en pocos cambios en el comportamiento respecto a las plantas invasoras. Los potenciales conflictos entre las metas científicas, las metas educativas y la motivación de participantes deben ser considerados durante el diseño del programa.