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Keywords:

  • Gorda Ridge;
  • hydrothermal vent;
  • Lepetodrilus;
  • species introduction;
  • stable isotope;
  • subsea vehicle;
  • Juan de Fuca Ridge
  • Borde Juan de Fuca;
  • Borde Gorda;
  • conducto hidrotermal;
  • introducción de especies;
  • isotopo estable;
  • Lepetodrilus;
  • vehículo submarino

Abstract:  The fauna of deep-sea hydrothermal vents are among the most isolated and inaccessible biological communities on Earth. Most vent sites can only be visited by subsea vehicles, which can and do move freely among these communities. Researchers assume individuals of the regionally homogeneous vent fauna are killed by the change in hydrostatic pressure the animals experience when the subsea vehicles, which collected them, rise to the surface. After an Alvin dive, we found 38 apparently healthy individuals of a vent limpet in a sample from a hydrothermally inactive area. Prompted by our identification of these specimens as Lepetodrilus gordensis, a species restricted to vents 635 km to the south of our dive site, we tested whether they were from a novel population or were contaminants from the dive made 36 h earlier. The 16S gene sequences, morphology, sex ratio, bacterial colonies, and stable isotopes uniformly indicated the specimens came from the previous dive. We cleaned the sampler, but assumed pressure changes would kill any organisms we did not remove and that the faunas of the 2 areas were nearly identical and disease-free. Our failure to completely clean the gear on the subsea vehicle meant we could have introduced the species and any diseases it carried to a novel location. Our findings suggest that the nearly inaccessible biological communities at deep-sea vents may be vulnerable to anthropogenic alteration, despite their extreme physical conditions.

Resumen:  La fauna de los conductos hidrotermales de aguas profundas esta entre las comunidades biológicas más aisladas e inaccesibles del mundo. La mayoría de los sitios en conductos solo pueden ser visitados por vehículos submarinos, que pueden moverse libremente entre estas comunidades. Los investigadores asumen que individuos de la fauna de conductos regionalmente homogénea mueren por el cambio de presión hidrostática que los animales experimentan cuando los vehículos submarinos que los recolectó suben a la superficie. Después de un viaje de Alvin, encontramos 38 individuos de lapa aparentemente sanos en una muestra de una zona inactiva hidrotermalmente. Motivados por nuestra identificación de estos especímenes como Lepetodrilus gordensis, una especie restringida a conductos 635 km al sur del sitio de muestreo, probamos si eran de una población nueva o eran contaminantes de nuestro muestreo realizado 36 horas antes. Las secuencias del gene 16S, la morfología, proporción de sexos, colonias de bacterias e isotopos estables indicaron uniformemente que los especímenes provenían del muestreo anterior. Limpiamos el muestreador, pero asumimos que los cambios de presión matarían a cualquier organismo que no removimos y que las faunas de las 2 áreas eran casi idénticas y no tenían enfermedades. Nuestro error de no limpiar el equipo del vehículo submarino significó que pudimos haber introducido la especie y cualquier patógeno que portara a una localidad nueva. Nuestros hallazgos sugieren que las comunidades biológicas, casi inaccesibles, de los conductos en aguas profundas pueden ser vulnerables a la alteración antropogénica, no obstante sus condiciones físicas extremas.