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Keywords:

  • Colobanthus quitensis;
  • Deschampsia antarctica;
  • hairgrass;
  • non-native species;
  • pearlwort;
  • species competition;
  • tourism;
  • Poa annua
  • Colobanthus quitensis;
  • competencia de especies;
  • Deschampsia antarctica;
  • especie no nativa;
  • Poa annua;
  • turismo

Abstract:  Few non-native species have colonized Antarctica, although increased human activity and accelerated climate change may increase their number, distributional range, and effects on native species on the continent. We searched 13 sites on the maritime Antarctic islands and 12 sites on the Antarctic Peninsula for annual bluegrass (Poa annua), a non-native flowering plant. We also evaluated the possible effects of competition between P. annua and 2 vascular plants native to Antarctica, Antarctic pearlwort (Colobanthus quitensis) and Antarctic hairgrass (Deschampsia antarctica). We grew the native species in experimental plots with and without annual bluegrass under conditions that mimicked the Antarctic environment. After 5 months, we measured photosynthetic performance on the basis of chlorophyll fluorescence and determined total biomass of both native species. We found individual specimens of annual bluegrass at 3 different sites on the Antarctic Peninsula during the 2007–2008 and 2009–2010 austral summers. The presence of bluegrass was associated with a statistically significant reduction in biomass of pearlwort and hairgrass, whereas the decrease in biomass of bluegrass was not statistically significant. Similarly, the presence of bluegrass significantly reduced the photosynthetic performance of the 2 native species. Sites where bluegrass occurred were close to major maritime routes of scientific expeditions and of tourist cruises to Antarctica. We believe that if current levels of human activity and regional warming persist, more non-native plant species are likely to colonize the Antarctic and may affect native species.

Resumen:  Pocas especies no nativas han colonizado la Antártica, aunque por incremento de la actividad humana y el cambio climático acelerado su número, rango de distribución y efectos sobre especies nativas pueden aumentar. Muestreamos 13 sitios en las islas Antárticas y en 12 sitios de la Península Antártica para buscar Poa annua, una planta anual no nativa. También evaluamos los posibles efectos de la competencia entre P. annua y dos especies de plantas vasculares nativas de la Antártica, Colobanthus quitensis y Deschampsia antarctica. Crecimos las especies nativas en maceteros con y sin P. annua bajo condiciones similares al ambiente Antártico. Después de 5 meses, medimos el funcionamiento fotosintético basado en la fluorescencia de clorofila y determinamos la biomasa total de ambas especies nativas. Encontramos individuos de P. annua en tres sitios diferentes de la Península Antártica durante los veranos australes de 2007–2008 y 2009–2010. La presencia de P. annua se asoció con una reducción estadísticamente significativa en la biomasa de C. quitensis y D. antarctica, mientras que el decremento en la biomasa de P. annua no fue estadísticamente significativa. Similarmente, la presencia de P. annua redujo significativamente el funcionamiento fotosintético de las dos especies nativas. Los sitios con P. annua estaban cerca de rutas marítimas de expediciones científicas y cruceros turísticos. Consideramos que si persisten los niveles actuales de actividad humana y de calentamiento regional, es probable que más especies de plantas no nativas colonicen la Antártica y afecten a las plantas nativas.