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Keywords:

  • Canis lupus bailely;
  • large carnivore;
  • Mexican wolf;
  • prioritization;
  • species reintroduction
  • Canis lupus bailely;
  • lobo mexicano;
  • priorización;
  • reintroducción de especies

Abstract:  Given the conflict with human interests that in many cases results in the extirpation of large carnivores, acceptance of their reintroduction is a considerable challenge. By the 1980s Mexican wolves (Canis lupus) were extinct in the wild. In 1998 a population was reintroduced in the Blue Range Mountains of New Mexico (U.S.A.). Efforts to reintroduce the species in Mexico have been ongoing since the late 1980s. Four teams working independently identified 6 areas in northern Mexico in the historic range of Mexican wolves, where reintroductions could potentially be successful. Each team used different methods and criteria to identify the areas, which makes it difficult to prioritize among these areas. Therefore, members of the different teams worked together to devise criteria for use in identifying priority areas. They identified areas with high, intermediate, and low potential levels of conflict between wolves and humans. Areas with low potential conflict had larger buffers (i.e., distance from human settlement to areas suitable for wolves) around human settlements than high- and intermediate-conflict areas and thus were thought most appropriate for the first reintroduction. High-conflict areas contained habitat associated with wolf presence, but were closer to human activity. The first reintroduction of Mexican wolves to Mexico occurred in October 2011 in one of the identified low-conflict areas. The identification of suitable areas for reintroduction represents a crucial step in the process toward the restoration of large carnivores. Choice of the first reintroduction area can determine whether the reintroduction is successful or fails. A failure may preclude future reintroduction efforts in a region or country.

Resumen:  Debido al conflicto con intereses humanos que en muchos casos resulta en la extirpación de carnívoros mayores, la aceptación de su reintroducción es un reto considerable. En la década de 1980 los lobos mexicanos (Canis lupus) estaban extintos en vida libre. En 1998 una población fue reintroducida en las Montañas Blue Range, Nuevo México (E.U.A.). Los esfuerzos para reintroducir la especie en México han sido continuos desde fines de la década de 1980. Cuatro equipos trabajando independientemente identificaron 6 áreas en el norte de México en el rango de distribución histórico de lobos mexicanos, en los que la reintroducción potencialmente tendría éxito. Cada equipo utilizó diferentes métodos y criterios para identificar las áreas, lo cual dificulta la priorización de estas áreas. Por lo tanto, integrantes de los diferentes equipos trabajaron conjuntamente para diseñar criterios para la identificación de áreas prioritarias. Identificaron áreas con alto, intermedio y bajo nivel de conflicto entre lobos y humanos. Las áreas con bajo potencial de conflicto tenían mayores zonas de amortiguamiento (i.e., distancia entre asentamientos humanos y áreas adecuadas para lobos) alrededor de los asentamientos humanos que las áreas con niveles altos e intermedios de conflicto y por lo tanto se pensó que eran más apropiadas para la primera reintroducción. Las áreas con nivel de conflicto alto contenían hábitat asociado con la presencia de lobos, pero estaban cerca de actividades humanas. La primera reintroducción de lobo mexicano en México se llevó a cabo en octubre de 2011 en uno de los sitios identificados con nivel de conflicto bajo. La identificación de áreas adecuadas para la reintroducción representa un paso crucial en el proceso hacia la restauración de carnívoros mayores. La elección del área de la primera reintroducción puede determinar si la reintroducción es exitosa o fracasa. Un fracaso puede impedir futuros esfuerzos de reintroducción en una región o país.