Secrets in the eyes of Black Oystercatchers: a new sexing technique

Authors

  • Brian M. Guzzetti,

    Corresponding author
    1. University of Alaska, Fairbanks, Department of Biology and Wildlife, Fairbanks, Alaska 99775, USA
    2. U.S. Geological Survey, Alaska Science Center, 1011 E. Tudor Road, Anchorage, Alaska 99503, USA
    3. Alaska Department of Fish and Game, 333 Raspberry Road, Anchorage, Alaska 99518, USA
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  • Sandra L. Talbot,

    1. U.S. Geological Survey, Alaska Science Center, 1011 E. Tudor Road, Anchorage, Alaska 99503, USA
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  • David F. Tessler,

    1. Alaska Department of Fish and Game, 333 Raspberry Road, Anchorage, Alaska 99518, USA
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  • Verena A. Gill,

    1. U. S. Fish and Wildlife Service, Alaska Region, 1011 E. Tudor Road, Anchorage, Alaska 99503, USA
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  • Edward C. Murphy

    1. University of Alaska, Fairbanks, Department of Biology and Wildlife, Fairbanks, Alaska 99775, USA
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Corresponding author. Email: ftbmg@uaf.edu

Abstract

ABSTRACT Sexing oystercatchers in the field is difficult because males and females have identical plumage and are similar in size. Although Black Oystercatchers (Haematopus bachmani) are sexually dimorphic, using morphology to determine sex requires either capturing both pair members for comparison or using discriminant analyses to assign sex probabilistically based on morphometric traits. All adult Black Oystercatchers have bright yellow eyes, but some of them have dark specks, or eye flecks, in their irides. We hypothesized that this easily observable trait was sex-linked and could be used as a novel diagnostic tool for identifying sex. To test this, we compared data for oystercatchers from genetic molecular markers (CHD-W/CHD-Z and HINT-W/HINT-Z), morphometric analyses, and eye-fleck category (full eye flecks, slight eye flecks, and no eye flecks). Compared to molecular markers, we found that discriminant analyses based on morphological characteristics yielded variable results that were confounded by geographical differences in morphology. However, we found that eye flecks were sex-linked. Using an eye-fleck model where all females have full eye flecks and males have either slight eye flecks or no eye flecks, we correctly assigned the sex of 117 of 125 (94%) oystercatchers. Using discriminant analysis based on morphological characteristics, we correctly assigned the sex of 105 of 119 (88%) birds. Using the eye-fleck technique for sexing Black Oystercatchers may be preferable for some investigators because it is as accurate as discriminant analysis based on morphology and does not require capturing the birds.

SINOPSIS

El sexado de ostreros en el campo es sumamente difícil dado el caso de que tanto hembras como machos tienen plumaje idéntico y son similares en tamaño. Aunque los ostreros negros (Haematopus bachmani) son sexualmente dimórficos, el utilizar morfometría para determinar su sexo requiere capturar a ambos miembros de la pareja para compararlos, utilizando una análisis discriminativo a modo de asignar un sexo por probabilidad, basado en características morfométricas. Todos los adultos del ostrero negro tienen ojos amarillos y brillantes, pero algunos tienen manchas oscuras en el iris. Tomamos como hipótesis que estas peculiaridades observables estaban ligada al sexo, y que podían ser utilizadas como una herramienta novel de diagnóstico para identificar el sexo en dichas aves. Para poner a pruebas lo mencionado, comparamos datos de ostreros donde se utilizaron marcadores genéticos moleculares (CHD-W/CHD-Z y HINT-W/HINT-Z), análisis morfométrico, y categorías en las manchas en los ojos (manchas marcadas en los ojos, algunas manchitas en los ojos, sin manchas en los ojos). Comparado a marcadores moleculares, encontramos que el análisis discriminativo basado en características morfológicas ofrecía resultados variables asociados a diferencias morfológicas geográficas. Sin embargo, encontramos que las manchas en los ojos estaban ligadas al sexo. Utilizando un modelo de manchas en los ojos, en donde clasificamos como hembras aquellos individuos con manchas pronunciadas en los ojos y a machos con muy pocas manchitas o sin manchitas, le pudimos asignar correctamente el sexo a 117 de 125 (94%) individuos. Utilizando una análisis discriminativo basado en características morfológicas, le asignamos el sexo correctamente a 105 de 119 (88%) individuos. El utilizar la técnica de manchas en los ojos para el sexado de ostreros negros pudiera ser preferible para algunos investigadores porque es más exacto que el análisis discriminativo basado en morfología y porque no requiere que se tenga que capturar a las aves.

Ancillary