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Keywords:

  • Chiapas;
  • Dempster-Shafer;
  • Evergreen Cloud Forest;
  • fragmentation;
  • habitat mapping;
  • Montane Cloud Forest;
  • remote sensing

ABSTRACT

Montane cloud forest (MCF) has high levels of species diversity, contributes positively to the catchment water yield, and is a globally threatened habitat type. The shortage of reliable data regarding the area currently occupied by MCF remains an obstacle to operational conservation planning in Mexico. This paper assesses how much MCF remains in the central Highlands of Chiapas (Mexico) and how fragmented it is in relation to other forest cover. We estimated that the area covered by MCF was between 3700–5250 ha. This estimate contrasted with the approximately 40,000 ha reported for the same region by the Mexican National Forestry inventory in 2000. MCF was highly scattered and fragmented within a matrix of other tropical montane forest types. Other forest types may be partially buffering the remaining MCF habitats, however, mitigating their disturbance and enhancing their connectivity. We conclude that mechanisms should be sought to promote the protection of core areas containing MCF fragments in agreement with communal and private landowners and to conserve the ecological functions of surrounding buffer zones. Such a conservation strategy would match the natural configuration of these endangered habitats.

RESUMEN

El Bosque Mesófilo de Montaña o Bosque Nublado (BN) es un ecosistema único y de gran valor ecológico. Ello se debe, en parte, a la gran diversidad de especies que alberga y al papel que juega en la captación del agua. Aunque estos bosques se encuentran amenazados a nivel mundial, no existen datos fiables sobre la superficie que ocupan actualmente ni su distribución. Esto impide la elaboración de estrategias concretas de conservación. En el presente trabajo se investiga cuánto Bosque Nublado queda en Los Altos de Chiapas (México) y cuán fragmentado se encuentra en relación a otras formaciones forestales. Los resultados de este estudio sugieren que todavía existen entre 3700–5250 ha en el área de estudio. Estas cifras contrastan notablemente con las cerca de 40,000 ha obtenidas por el Inventario Forestal Nacional de México del año 2000. Los remanentes de BN se encuentran muy dispersos, fragmentados e inmersos en una matriz constituida mayormente por otros tipos de bosques tropicales de montaña. Sin embargo, la existencia de otras formaciones forestales que aparecen entremezcladas con el BN podría favorecer la conectividad de estos hábitats y mitigar, al menos en parte, la perturbación a la que están sometidos. Concluimos que es necesario buscar distintos mecanismos para promover la protección de áreas protegidas que contengan los remanentes actuales de BN en acuerdos establecidos con las comunidades y los propietarios de los predios, y la conservación de las funciones ecológicas de las áreas forestales colindantes.