SEARCH

SEARCH BY CITATION

Keywords:

  • Quechua;
  • pastores;
  • inmigración peruana;
  • trabajadores temporales;
  • wakcha
  • Quechua;
  • sheepherders;
  • Peruvian migration;
  • temporary workers;
  • wakcha

RESUMEN

Este artículo describe el contexto histórico y socioeconómico de los programas de trabajo temporal de los EEUU y los modelos de (in)migración peruana que han contribuido al empleo de pastores quechuas en los Estados Unidos. El pastor “invitado” y contratado por un ranchero “anfitrión,” enfrenta un desequilibrio de poder en el cual su estatus legal depende del cumplimiento del contrato establecido por un solo empleador. Siguiendo el concepto de hospitalidad elaborado por Derrida—que la describe como un aporía sin resolución—arguyo que los programas de trabajo temporal conducen a los pastores hacia una “trampa hospitalaria”; pues no entienden el lenguaje del contrato y, además, su estatus temporal y legal contribuye a la crónica ceguera de los legisladores ante las atroces condiciones de trabajo y vivienda. Los pastores relatan testimonios sobre las privaciones físicas y emocionales a las que se que enfrentan como “huérfanos” (wakchakuna) en planicies estadounidenses en donde el pastoreo carece de las creencias quechuas sobre las relaciones de reciprocidad entre los humanos, la tierra y los animales.

This article describes the historical and socioeconomic contexts of U.S. migrant labor programs and Peruvian (im)migration patterns, which have contributed to the widespread employment of Quechua sheepherders on U.S. pastures. Herder “guests” employed by “host” ranchers face a dangerous power imbalance: their legal status as temporary workers depends on the fulfilment of a contract offered by one specific employer. Following Derrida's conception of hospitality as an irresolvable aporia, it is argued here that U.S. migrant labor programs lead herders into a “hospitality trap,” because they do not understand the language in which their work contracts are written; their status as temporary and legal workers contributes to legislators' inattention to their appalling working and living conditions. Herder personal narratives relate the physical and emotional hardships they face as “orphans” (wakchakuna) on profit-driven ranches where husbandry practices bear little resemblance to Quechua beliefs regarding relationships of reciprocity between humans, animals, and the land.