Mexican Industry at a Crossroads: Some Policy Considerations

Authors


Abstract

This essay argues that, in spite of major achievements in the Mexican economy over the last three decades in terms of macroeconomic stability and of accelerated export expansion of manufactures, the economic strategy adopted has produced meager growth, low employment, and little advancement in terms of per capita income and equitable development. It has instead led to many setbacks at the microeconomic level, which have produced manufacturing losses of a 6% share in GNP; stagnating investment, jobs, and productivity; and diminishing linkages between domestic production and markets. We argue that, in the absence of a new macroeconomic policy that promotes growth, investment, and equitable and sustainable development and without a public–private initiative that generates an explicit national industrial strategy, policies, and specific instruments, the Mexican manufacturing industry will continue to lag behind that of other emerging nations. The policy must also promote investment, employment, productivity, research, and the creation of local technological capacity. It is necessary for Mexico to work toward a strategic, long-term commitment to a macroeconomic and industrial action program that combines a renewed mix of more effective state leadership and market forces and that successfully positions the country on the new global industrial map and in the emerging knowledge economy.

Este ensayo argumenta que, a pesar de los grandes logros de la economía mexicana durante las últimas tres décadas en términos de estabilidad macroeconómica y expansión acelerada de las exportaciones de manufacturas, la estrategia económica seguida ha producido escaso crecimiento, empleo y avances en términos de ingreso per cápita y desarrollo con equidad. Más bien ha llevado a muchos contratiempos a nivel microeconómico que han conducido a que las manufacturas hayan perdido 6% de participación en el PIB; al estancamiento de la inversión , el empleo y la productividad; y a encadenamientos decrecientes con la producción y los mercados locales. Nuestro argumento es que, en ausencia de una nueva estrategia macroeconómica que promueva crecimiento, empleo y desarrollo equitativo y sustentable, y sin una iniciativa publica-privada que genere una estrategia industrial nacional explícita, así como políticas e instrumentos específicos dirigidos a promover inversión, puestos de trabajo, productividad, investigación y la creación de una capacidad tecnológica local propia, la industria manufacturera mexicana continuará rezagándose frente a la de naciones emergentes competidoras. Se requiere que México avance hacia el compromiso estratégico de largo plazo de un programa de acción macroeconómica e industrial, que permita combinar una mezcla renovada y más efectiva de liderazgo del estado y fuerzas de mercado, y que posicione con éxito a nuestro país en el nuevo mapa industrial mundial y en la emergente economía del conocimiento.

Ancillary