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Argentina–China: New Courses for an Old Dependency

Authors

  • Rubén Laufer


Abstract

Economic and political relations between Argentina and China have been rapidly expanding for a decade and a half, especially since 2004, when the government of Argentine President Néstor Kirchner defined the course of “strategic partnership” with China. Important Argentine landowner and business groups formed that were associated with Chinese state public or private interests. Chinese corporations also advanced in the acquisition or control of some of the major national or foreign oil and mining companies in Argentina. Historically, the Argentine ruling classes have been strongly associated with or had a direct presence in the state apparatus. Their financial dependence on capital from great powers has been at the base of Argentine dependency. Today, commercial ties and direct investment or association of Chinese capital within local economies are described as an opportunity that would allow Latin American countries to develop their production, diversify their international relations, and reduce their external debts. In Argentina, government and business sectors—some of them directly related to Chinese interests—promote the adaptation of strategic areas of the local economy to complementarity with the Chinese economy. The growing importance of bilateral trade and of Chinese capital in Argentina and its competition with U.S. and European interests with historic roots in the country require us to rethink the “classic” debate about Argentina's dependency on great powers.

Abstract

Las relaciones económicas y políticas entre Argentina y China se han expandido rápidamente desde hace una década y media, sobre todo desde 2004, cuando el gobierno del Presidente Néstor Kirchner definió el curso de la “sociedad estratégica” con el poder oriental. Importantes terratenientes argentinos y grupos empresariales, asociados con intereses estatales públicos y privados chinos, se formaron. Corporaciones chinas tomaron el control de algunas de las principales empresas de petróleo y minería en Argentina. Históricamente , las clases gobernantes argentinas han estado fuertemente asociadas o han tenido una presencia directa en el aparato estatal. Su dependencia financiera del capital de las grandes potencias ha sido la base de la dependencia argentina. Hoy, nexos comerciales e inversión directa o la asociación de capital chino dentro de las economías locales se describen como una oportunidad que permitiría a los países latinoamericanos desarrollar su producción, diversificar sus relaciones internacionales y reducir su deuda externa. En Argentina, el gobierno y los sectores empresariales—algunos relacionados de manera directa con los intereses chinos—promueven la adaptación de áreas estratégicas de la economía local hacia la complementariedad con la economía china. La creciente importancia del comercio bilateral y del capital chino en Argentina, así como la competencia con los intereses estadounidenses y europeos, con raíces históricas en el país nos obliga a replantear el debate “clásico” respecto a la dependencia de Argentina hacia las grandes potencias.

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